Lo que los hombres de conocimiento limitado prescriben como impuro es, desde la perspectiva saiva, puro. De hecho, no hay pureza ni impureza. Así, libre de representaciones mentales, el yogui experimenta alegría.
Vijñāna Bhairava Tantra
Cuando no hay luz ni oscuridad, ni forma ni energía, ni sonido ni materia, cuando no hay manifestación del fenómeno existente, sólo Shiva existe en Sí Mismo. Él no tiene tiempo, espacio, nacimiento, muerte ni decadencia. Él está más allá de los pares de opuestos. Es el Brahman Impersonal y Absoluto. Placer y dolor, bien y mal no Lo tocan. No puede ser visto por los ojos, pero puede ser realizado en el corazón mediante la devoción y la meditación.
Swami Sivananda
Las escrituras dicen: mantra maheshvara, “El mantra es Dios”.
El mantra es la vibración del Ser, y cuando nos sumergimos en él, nos lleva al lugar del Ser.
Swami Muktananda
Repite silenciosamente el Pañchakshara y medita en la forma del Señor Shiva. Mantén Su imagen en el corazón o en el entrecejo. Si practicas meditación regularmente, tu corazón se purificará. Todos los Samskaras y faltas cometidas se quemarán en su totalidad. Alcanzarás el Shiva-Yoga-Nishtha o Nirvikalpa Samadhi. Obtendrás el glorioso Shiva-Pada o Shiva-Gati, y te volverás uno con el Señor Shiva. Gozarás de la beatitud eterna de Shivanandam y te volverás inmortal.
Swami Sivananda
No meditamos para alcanzar a Dios sino para percibir a ese Dios que ya ha sido alcanzado.
Swami Muktananda
Sexo tántrico
La diosa hindú Kali y el dios Bhairava en unión
En el intervalo entre el «fuego» (comienzo del acto sexual) y el «veneno» (final del acto sexual), que se fije la Consciencia que no es otra cosa que gozo. Entonces la Consciencia se aísla, se colma de aliento, y se une a la beatitud del amor.
Vijñāna Bhairava Tantra
Así, fiel al espíritu tántrico, lo que el texto aconseja no es un rechazo del deseo, sino su resignificación como una expresión más de la energía divina. El adepto debe, pues, resistir la inercia del deseo, y la clave para ello está, de nuevo, en un esfuerzo contemplativo dirigido al elusivo punto medio, por definición vacío, que existe entre el "fuego" y el "veneno". En términos sexuales, la experiencia de esa vacuidad correspondería a una prolongación del placer de modo que este no se agote en su propio ímpetu y, en cambio, sirva como medio para lograr un sentimiento de expansión que trasciende la "toxicidad" del ciclo ordinario. En ese punto, el poder mortífero del "veneno", es decir, del orgasmo, se convierte en una fuente de vitalidad que no conoce merma, y que mas bien desemboca en la corriente de "dicha" (ananda) que caracteriza a la deidad, es decir, se funde en la energía creativa de Dios, en su sakti, desencadenando en el individuo, como apunta el propio Ksemaraja, la visión simultánea de lo trascendente y lo inmanente, de la unidad y la diversidad.
Óscar Figueroa
Shiva Manasa Puja
Shiva y Parvati con sus dos hijos: Ganesha y Kartikeya
Manasa Puja es la adoración mental. Manasa Puja es más poderosa y efectiva que la adoración externa con flores, sándalo, etc. Tendrás más concentración cuando hagas Manasa Puja.
Mentalmente, entroniza al Señor en un Simhasana (trono) con incrustaciones de diamantes, perlas, esmeraldas y otras gemas. Ofrécele un asiento. Ofrécele Arghya, Madhuparka y diversas clases de flores, ropas y demás. Aplica pasta de sándalo en Su frente y cuerpo. Quema incienso y Agarbatti (varillitas aromáticas). Ondea luces. Quema alcanfor y haz el Arati. Ofrece diversas clases de frutas, dulces, Payasa, coco y Mahanaivedyam. Haz Shodasha-upachara – las dieciséis clases de ofrendas hechas en la adoración.
Swami Sivananda
Aquél que alberga pensamientos sobre la Divinidad de hecho se transforma él mismo en la Divinidad mediante el pensamiento constante.
Swami Sivananda
HAMSA
Ardhanari
El aspirante identifica al mundo con la Madre Divina. Él se mueve pensando que su propia forma es la forma de la Madre Divina y así ve unidad en todas partes. Él también siente que la Madre Divina es idéntica a Para-Brahman. El Sadhaka avanzado siente: "Yo soy la Devi y la Devi está en mí". Se adora a sí mismo como Devi en vez de adorar a un objeto externo. Él dice: "Sa-aham" – "Yo soy Ella (Devi)".
Swami Sivananda
So-Ham está compuesto por las dos palabras: Sah (Él, es decir, Brahmán, el Absoluto) y Aham (“Yo”). “Aham Brahmasmi” (Yo soy Brahmán, el Absoluto). “So-Ham” es el nombre con el que nacieron. Sólo eso es permanente. Ése es su verdadero Ser. Cuando tomen conciencia del Ser, experimentarán Sat- Chit-Ananda. (Ser-Conciencia-Felicidad)
Sai Baba
Soham es sólo OM. Elimina las consonantes S y H. Obtienes OM. Soham es Pranava u OM modificado. A algunos les gusta más 'Soham' que 'OM'. Porque les resulta cómodo y fácil asociarlo o mezclarlo con la respiración. Además, no hay esfuerzo en hacer Japa de este mantra. Si simplemente te concentras en la respiración, si simplemente observas la respiración, eso es suficiente.
El Jiva o el alma individual está repitiendo este mantra 21.600 veces en 24 horas. Incluso durante el sueño, la repetición de Soham continúa por sí misma. Observa la respiración con mucho cuidado y lo sabrás. Cuando inhalas el aliento, se produce el sonido 'So'. Cuando exhalas, se produce 'Ham'. Esto se denomina Ajapa-Mantra porque se hace sin mover los labios junto con la respiración. Repite 'So' mentalmente cuando inhalas, 'Ham' mentalmente cuando exhalas.
Mediante la práctica de Pranayama, salvas las respiraciones Soham y así puedes prolongar tu vida.
Swami Sivananda
Kālī Tantra dice: “Habiendo meditado así, el Sādhaka debe adorar a Devī con la noción, 'So'ham'”.
Sir John Woodroffe
Permitan que su vida se sintonice con este raga del ‘Soham’. Entonces, cualquiera sea la actividad que emprendan, se convertirá en un éxito.
Sai Baba
De manera espontánea, la espiración sale, la inspiración entra. Enroscada primero, la Gran Diosa se expande; al mismo tiempo trascendente e inmanente, Ella es el altar supremo. Quien la procura, quien reposa en el sacrificio de la dicha suprema, absorto en esa Diosa, alcanza al supremo Bhairava. Sale con el sonido SA, entra de nuevo con el fonema HA. «HAMSA, HAMSA»: he aquí el mantra que cada ser vivo repite sin cesar. Presente 21.600 veces en un día y una noche, esta recitación divina es muy asequible, aunque inaccesible para los tontos.
Vijñāna Bhairava Tantra
A veces las personas expresan confusión sobre si repetir hamsa o so'ham, pero no hay razón para la confusión, porque hamsa es so'ham y so'ham es hamsa. Ambos mantras son uno.
Swami Muktananda, La ciencia de Hamsa
Swami Muktananda, explica en su libro "La ciencia de Hamsa":
La especialidad de Hamsa es que funciona para cualquiera. Puede ser practicado muy fácilmente y naturalmente por jóvenes o viejos, por personas de todos los países y todas las religiones. Puedes practicarlo mientras vives una vida normal en el mundo.
Siéntate tranquilamente y observa la salida y la entrada de la respiración. El aliento que sale se llama prana, y la respiración entrante se llama apana.
El sonido de la respiración entrando y saliendo es la repetición del mantra Hamsa.
El gran santo Kabir describió esto en uno de sus poemas, diciendo: «No estoy repitiendo el mantra en mis cuentas, ni siquiera lo estoy repitiendo con mi lengua. Dios mismo está repitiendo mi mantra, mientras me siento en silencio y escucho».
El que simplemente observa la respiración, siendo consciente de que está entrando y saliendo con los sonidos HAM y SA, está haciendo ajapa-japa, y esa es la forma real de practicar el mantra. La repetición del Hamsa mantra también se llama Hamsa Gayatri.
Ham, el sonido que entra con la inhalación, es Shiva, la pura autoconciencia, el Yo interior. Sa, que sale con la exhalación, es Shakti, la energía creativa de Dios. Inhalación y exhalación son la danza de Shiva y Shakti, de Dios y su energía creativa.
«Yo soy Dios, y Dios soy yo». El yogui vive así en constante conciencia de sí mismo, en el estado de perfecta intrepidez y libertad. Esta es la liberación.
Esto es lo que logras con la práctica y comprensión de Hamsa. Este es el secreto de la sadhana de un Siddha; esta es la práctica de los seres perfeccionados; esta es la sabiduría de los grandes santos. Practícala con gran reverencia. No hay mantra más grande que ese, ni adoración más grande que la meditación, ni divinidad mayor que el Sí mismo. Ésta es la última instrucción del Gurú, la orden de Shiva.
La ciencia de Hamsa es la ciencia del Ser. Es la fuente de todo conocimiento. Es un regalo de Dios para nosotros.
Repítelo con respeto. Siéntate en silencio. Toma consciencia del inhalar y exhalar repitiendo Hamsa, Hamsa.
Comprende que Ham es el Yo perfecto, la Conciencia pura. Entiende que Sa es energía universal. Enfócate sutilmente en el lugar donde esas sílabas van y vienen y tú conocerás el Sí mismo. Este es el verdadero estado de Dios. Tú eres Eso.
La ciencia de Hamsa es una cuestión de conciencia. Es la suprema sadhana porque la práctica no se realiza, simplemente se toma conciencia de que la práctica está ocurriendo por sí misma.
El Guru Gita dice: ham bijam, "Ham es la semilla", y en la semilla del Sí mismo está contenido todo el universo. Del mismo modo, el mantra Hamsa es la semilla de todas las prácticas espirituales. Al igual que la enorme higuera brota de una pequeña semilla, y contiene ramas, raíces, hojas, flores y frutos, y miles de otras semillas, la semilla de Hamsa contiene yoga, meditación, japa, austeridades y todos los poderes. El gran santo Namdev dijo: "Solo sigue repitiendo so'ham, so'ham todo el tiempo y tú mismo te convertirás en Dios". Este mantra tiene el poder de transformarte completamente.
El Kulanarva Tantra dice sobre Hamsa:
Sadashiva
El Señor es universal y eterno. Por ello Su Verdad es eterna y universal. De acuerdo a los diferentes tiempos y climas en el transcurso de Su manifestación, ha promulgado la Ley de diversas formas. Estas son las Grandes Tradiciones, medios seguros para la liberación, de los que el Señor habla por Sus Cinco Caras, o modos de expresión adaptados a Sus diferentes estados del Ser.
Mirando al Este se pronunció la Tradición Purva, cuya verdad central es la de la creación. Su camino es el Mantra Yoga y 24 sus principios. Mirando hacia el Sur se declaró la tradición Dakshina, cuya verdad central es el mantenimiento de lo creado, su camino es el de la devoción y 25 sus principios. Mirando al Oeste se declaró la tradición Paschima, cuya verdad central es la destrucción de lo creado y mantenido, su camino es el de la acción y sus principios suman 32. Mirando hacia el Norte se pronunció la tradición Huttara, cuya verdad central es la Gracia, la compasión; su camino es el del conocimiento y 36 sus principios.
Mirando hacia arriba se declaró la más elevada y mejor de todas, la Gran Tradición Suprema (Urdhva-amnaya), cuya verdad es el propio Brahman, Brahman en su plenitud total. Es la enseñanza secreta más guardada. Los Vedas, Sastras y Puranas pueden hacerse públicos, pero no ocurre igual con los Agamas Shaiva y Shakta. De éstos, los Kula Sastras son los más secretos y entre ellos el más secreto es el de la Gran Tradición Suprema. Es la forma más directa del mismo Shiva que todo lo satisface.
El Gran Mantra que preside esta Tradición es el llamado mantra Sri Paraprasada, el Hamsa (Hamsa significa literalmente: "Yo Soy Eso". Es decir, que afirma la identidad de jiva con Shiva, de la criatura con el creador). En este Mantra, ha representa a Shiva, la Persona Divina, El; y Sa simboliza a Shakti, la Naturaleza, Ella.
Toda la vida, todo lo que oscila en la creación, vibra con esta poderosa declaración de la Verdad binaria Shiva- Shakti, los eternos El y Ella en el juego de la Manifestación.
Toda la creación, móvil e inmóvil, está tejida por este Gran Mantra; es inseparable del Mantra como el aire del abanico.
Como el germen en la semilla, el aceite en el sésamo, el calor en el fuego, la luz en el sol, la luz de la luna en la luna, el fuego en la madera, el aroma en la flor, la humedad en el agua, el significado en la palabra, Shakti en Shiva, la mantequilla en la leche, el gusto en la fruta, el dulce en el azúcar, el frío en el alcanfor, como la gracia y el control en el mantra, la deidad en el ídolo, el reflejo en el espejo, y el movimiento en el aire, el universo está situado en el Gran Prasadamantra (Hamsa). Toda la creación de Brahman está contenida en el Gran Mantra, de la misma forma que el árbol existe sutilmente en la semilla de la higuera.
Aunque no practique rituales, quien conoce este Mantra sigue un feliz sendero al que no todos los seguidores del Dharma pueden aspirar. Por la repetición de este Mantra, la criatura se convierte en el Señor.
Quien conoce la verdad de este Mantra llega a conocer la verdad de Shiva y Shakti. Incluso un hombre inferior, si conoce este Mantra, puede situar la Deidad en imágenes y similares. Cualquier cosa que el conocedor de este Mantra haga, desee o diga se convierte en sacrificio, meditación y japa.
"Quien conozca este Mantra -dice el Señor- cargado con la tradición y recibido mediante Iniciación, se convierte en Mí mismo". "Todos estos mundos que suman catorce, con todo lo móvil e inmóvil, están situados en el cuerpo de este mantra. El lugar donde reside un conocedor así se convierte en un centro sagrado a una distancia de diez Yojanas. Con este Mantra no hay distinciones de clase. Quienquiera que lo repita, independientemente de su clase o estado, se libera. Se haga al caminar o de pie, despierto o en sueños, nunca deja de dar fruto. Miles son los mantras, cada uno con su propio fruto; pero este rey de mantras proporciona el Fruto Completo".
"Aprende, dice el Señor, que Sachi e Indra, Rohini y Chandra, Svaha y Agni, Luz y Sol, Lakshmi y Narayan, Vak y Brahma, noche y día, Agni y Sorna, Bindu y Nada, Prakriti y Purusha, el soporte y lo soportado, Bhoga y Moksha, prana y apana, palabra y significado, mandato y prohibición, felicidad y sufrimiento, todas estas manifestaciones que van en pares, la dualidad constante de las partes que presiden y efectúan, no son sino nosotros mismos. Todas las formas masculinas y femeninas no son más que emanaciones de Nosotros Dos. El Gran Mantra que lleva a todas partes personifica esta doble Verdad Nuestra".
La Verdad única, sin forma, más allá del alcance del pensamiento, el Para Brahman, eterno, desprovisto de partes, mancha, o atributos, como Ether, Infinito, Imperecedero, Inaccesible a la mente y al habla, resplandece en la unión del Gran Mantra y su profundo significado.
Así pues, ésta es la joya máxima de todos los mantras, ya que es una forma de la Realidad Suprema, en su calidad de Satchidananda; está compuesto de Shiva y Shakti; proporciona tanto el disfrute como la liberación; con y sin acciones; con y sin Gunas (atributos): éste es el Mantra Supremo por cuya repetición el hombre obtiene sin duda la plenitud.
Este es el Mantra sin par. Este es el conocimiento supremo, el sacrificio supremo, la meditación suprema, la adoración suprema, la iniciación suprema, el japa supremo, la Verdad suprema, la Vrata suprema, el supremo Sacrificio del fuego, el más allá supremo, la gloria suprema, el fruto supremo, el Brahman supremo, la meta suprema, el misterio supremo, la Verdad, por siempre la Verdad.
Cuanto más repitas este mantra, más extensos serán los frutos, tanto temporales como espirituales. Por ello debes repetir el Mantra Paraprasada con gran esfuerzo, en todo tiempo y circunstancias.
Su visión se santifica sólo cuando desarrollan el sentimiento de que todos son encarnaciones de Dios. Todo en esta creación es sagrado. Todo lo que ven es sólo la manifestación de Dios.
Sri Sathya Sai Baba, 7 de mayo de 2001